¿Por qué mataron a Berta Cáceres?

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Pancarta de apoyo a Berta Cáceres en la plaza de la constitución de Ciudad de Guatemala, 2016. Foto por Patricia Macías.

Por Vicky Gass, Oxfam América.

Me siguen. Me amenazan con matarme, con secuestrarme. Amenazan a mi familia. Esto es a lo que nos enfrentamos.

              Berta Cáceres.

El 2 de marzo, Berta Cáceres fue brutalmente asesinada en su hogar por dos hombres que rompieron la puerta de su casa, le dispararon y la mataron. Una tragedia absoluta. Oxfam ha condenado con vehemencia su asesinato.

Berta era miembro del grupo indígena Lenca de Honduras, y una incansable activista de los derechos humanos y el medioambiente. En 1993, fue co-fundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) para hacer frente a las amenazas hacia su pueblo por parte de los explotadores forestales, para luchar por sus derechos territoriales y mejorar sus medios de vida.

En 2006, la lucha del COPINH fue dirigida hacia la construcción de la presa hidroeléctrica de Agua Zarca, que estaba siendo construida por la empresa hondureña DESA con financiamiento internacional, sin el consentimiento libre, previo e informado de las comunidades lencas. El proyecto fue autorizado ilegalmente por la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente de Honduras (SERNA), que fabricó los documentos citando la aprobación de la comunidad. La autorización fue hecha en violación a las obligaciones del gobierno según la Convención ILO de Personas Indígenas y Tribales (C169).

Berta y el COPINH dirigieron la campaña de las comunidades lencas de oposición pacífica pero contundente al proyecto de la empresa y el gobierno de Honduras. Debido a su trabajo, fueron intimidados y amenazados. Berta sabía que debido a su trabajo de protección a sus tierras, podía pagar con su vida. Y lo hizo.

Lee más sobre los asesinatos de guatemaltecos que luchaban contra hidroeléctricas y otros megaproyectos aquí.

Berta murió defendiendo la tierra de su gente y el medio ambiente. La matanza sin sentido de Berta y de otros antes de ella, y la violencia e intimidación sufrida por los defensores de los derechos sobre la tierra es inaceptable. Demasiada sangre ha sido  derramada. En homenaje a la vida y el trabajo de Berta, la comunidad internacional debe unirse para seguir defendiendo las ideas por las que Berta luchó. La principal de ellas, asegurar los derechos indígenas y comunitarios sobre la tierra en todas partes.  Es urgente. Por los pueblos indígenas, la humanidad y por nuestro planeta. Apenas unas horas antes de la trágica muerte de Berta, más de 300 organizaciones en todo el mundo lanzaron una campaña mundial para asegurar los derechos indígenas y comunitarios sobre la tierra, #LandRightsNow (#DerechosDeTierraAhora), una iniciativa en apoyo al derecho de los indígenas a la tierra en todo el mundo.

Su asesinato es una tragedia para su familia y el mundo, y la condena mundial y  demanda de una investigación exhaustiva ha sido inmediata. No hay que olvidar, sin embargo, que aquello por lo que ella luchó -la tierra, la preservación del medio ambiente y la justicia- es por lo que los indígenas y colectivos de propiedad de tierra de todo el mundo están luchando. En Oxfam seguiremos trabajando con nuestros colegas en esta lucha. Como dijo la madre de Berta después de la muerte de su hija, “la lucha continúa”.

Vicki Gass es la Asesora Central de Política Latina de Oxfam América.