IMG_5708_Lolita Chávez por @patriciamacías

Pesadillas del pasado y el presente, sueños de futuro: Lolita Chávez, lideresa maya en el exilio

Aura Lolita Chávez Ixcaquic tiene 47 años, es maya k’iché, feminista y defensora de la madre tierra. Vive en el exilio desde 2017, cuando tuvo que abandonar Guatemala tras sufrir seis intentos de asesinato por su activismo social y su rol como defensora y líder comunitaria. En el último intento por quitarle la vida un grupo de hombres armados, vinculados a la empresa maderera que opera en su comunidad, dispararon al coche en el que viajaba cuando intentaba impedir con su grupo la extracción ilegal de madera.

K’iche (en castellano ki significa muchos y che, árboles) es un departamento en el occidente de Guatemala, de población mayoritariamente indígena, y que fue muy golpeado por el genocidio durante los 80. En Guatemala, la deforestación avanza a un ritmo de 180.000 hectáreas por año. Hace treinta años el 58% del territorio estaba cubierto por árboles, en 2010 se redujo al 34%. El problema en este departamento no es solo la extracción de madera ilegal, sino también la reforestación, siendo esta casi en exclusiva de pino, una especie que crece rápido y que permite mayores ganancias de explotación. Guatemala es uno de diez países del mundo que en su territorio alberga más del 70% de biodiversidad del planeta. Lolita y sus compañeras luchan por preservar esta biodiversidad frente a actores gubernativos, como el Instituto Nacional de Bosques (INAB), que recibe fondos internacionales, y que promueve un modelo de reforestación basado en el beneficio económico y no en la preservación.

Empresarios y funcionarios del INAB han promovido campañas de desprestigio y deslegitimación contra las comunidades y su derecho a defender sus bosques y territorio. En su conjunto Quiché es un área que por su riqueza natural siempre ha estado en disputa y en el que las redes criminales actuales se reorganizan usando las viejas estructuras de represión, usadas contra el pueblo Ixil y K’iché durante la guerra, para actuar en favor de los megaproyectos en la zona. Redes criminales de paramilitares, al servicio de funcionarios y empresarios corruptos, que en complicidad con empresas transnacionales, utilizan las herramientas estatales a su alcance para criminalizar a los pueblos originarios, que oponen resistencia a sus modelos de explotación económica, modelos basados en el despojo y la acumulación.

Solo en 2018, 26 defensores y defensoras de derechos humanos fueron asesinados en Guatemala. Lolita Chávez pudo salir antes de que la asesinaran gracias a un programa de protección internacional, pero su tiempo fuera, en principio de seis meses, va a cumplir dos años, ya que el Estado guatemalteco aún no puede garantizar su seguridad. Los que intentaron matarla se encuentran en libertad y siguen representando un riesgo para su vida y la de su familia.

Yo sueño con retornar libre y viva a mi territorio, sueño a Guatemala conmigo. También sueño que los pueblos nos entendamos entre nosotros. Sueño con que el pueblo maya pueda convivir más con el pueblo mestizo.

 ¿Cual es el conflicto en su comunidad?

Todo empezó cuando constituimos el Consejo de Pueblos K’iche’s (CPK), un consejo que aglutina a más de 87 comunidades, llevamos a cabo procesos asamblearios, democráticos y pacíficos por la defensa de la vida y de los bienes comunes. Después de la guerra que sufrimos por más de 36 años, llegó el planteamiento neoliberal y las empresas transnacionales con los tratados de libre comercio intentando ocupar nuestro territorio. Nosotras veníamos ya con una lucha entre mujeres, por la defensa de nuestros derechos y la lucha por conseguir justicia por todo lo que nos había pasado durante la guerra, pero nos viene este golpe neoliberal y le tenemos que entrar de una forma articulada.

En el departamento de Quiché, hay decenas de licencias mineras concedidas por el Estado de Guatemala sin consultas a los pueblos. Hicimos un proceso autónomo en libre determinación, de consulta comunitaria de buena fé en el 2010, y en ese año sale la resolución municipal que declara a las empresas transnacionales non gratas en Quiché, así paramos más de 32 licencias mineras. Luego de esas victoria nos vinieron los golpes. Empezaron las amenazas contra quienes estábamos en la coordinación, asesinaron a dos compañeros, a otro lo desaparecieron y cuando lo logramos encontrar, encontramos su cuerpo torturado y desmembrado. Después llegaron las empresas de cableado de alta tensión, Trecsa, Deorsa y Unión Fenosa (ahora Energuate, propiedad de I Square Capital con sede en New York) y nuevamente planteamos nuestra postura de que no les dejábamos entrar, seguimos y también empezaron las amenazas, ahí fue cuando a mi me comienzan a estigmatizar.

 

¿Por qué es tan importante la defensa del agua y el territorio?

En otros mundos han hecho creer que somos pueblos ignorantes pero la sabiduría ancestral que se tiene en nuestros pueblos es tan profunda que creo que es al revés, que otros pueblos son los que no son capaces de entender esta sabiduría.

Porque realmente es un vínculo espiritual. En otros mundos han hecho creer que somos pueblos ignorantes pero la sabiduría ancestral que se tiene en nuestros pueblos es tan profunda que creo que es al revés, que otros pueblos son los que no son capaces de entender esta sabiduría. Es un vínculo profundo con la naturaleza, no lo defendemos porque nos pertenece o porque nos da un beneficio económico. Se confunden cuando hacen esas propuestas a los pueblos, nosotras no estamos hablando de impuestos, de utilidades, de euros, dólares o quetzales, no, no es esa la relación, la relación es vida, la vida en comunidad. Defendemos nuestra vida, queremos vivir bien en nuestro territorio, y vivir bien no es en acumulación, vivir bien bajo nuestra propia interpretación, este legado nos dejaron las ancestras y este legado les dejamos a las que vienen.

 

¿Qué piensa de la idea de “desarrollo” que el gobierno y las empresas usan para vender sus proyectos?

Realmente para los pueblos, como se está dando ahora, desarrollo es muerte, desarrollo es destrucción, desarrollo es imposición, desarrollo es racismo, desarrollo es tortura, desarrollo es genocidio, así ha llegado el desarrollo, entonces si así es el desarrollo, no lo queremos. Creo que este es un error garrafal del capitalismo y el neoliberalismo vinculado al sistema patriarcal, es un error que deben asumir y es un error que ha generado desapariciones de muchos pueblos por la imposición de este modelo.

 

¿Que piensa influye en el empeoramiento de la situación de las y los defensores de derechos en países como Guatemala?

Un asesinato es un golpe y un mensaje que mandan a las comunidades porque saben que los pueblos estamos organizados en red y quieren imponer ese odio.

Lo que pasa es que están viendo que a través de querernos convencer no lo han logrado, de difamarnos no lo han logrado, nos meten a la cárcel igual seguimos, tratan de cooptar, quizás cooptan a algunos, pero el pueblo sigue. Ellos planifican los asesinatos, para mandar mensajes de miedo, terror. Un asesinato es un golpe y un mensaje que mandan a las comunidades porque saben que los pueblos estamos organizados en red y quieren imponer ese odio. Pero como los pueblos estamos muy conscientes, lo vemos como una forma cobarde de querer parar la movilización, de parar la lucha por la defensa de los bienes comunes, de la naturaleza. El no silenciarlo, el seguir luchando es dignificar nuestro camino por la exigencia de la libertad, la justicia y una vida digna.

 

¿Cual es el papel del estado de Guatemala en en la criminalización de los defensores?

El Estado de Guatemala se rige bajo un sistema de múltiples opresiones, es racista, patriarcal, neoliberal con implementación de militares y narco gobiernos, y no lo decimos los pueblos, lo dicen incluso la oligarquía nacional o las potencias como Estados Unidos. Nosotras conocemos a los actores, conocemos a quienes nos hacen daño, hay perpetuadores históricos y hay también violentadores que surgen en el contexto, pero no se nos escucha. Vemos que el gobierno lo que hace es tratar de proteger a sus secuaces, utilizando todo el aparato represivo para callar lo que estamos denunciando, para reprimirnos. Utiliza sus medios de comunicación como arma de ataque, para difamarnos, campañas mediáticas para decir que lo que nos pasa son situaciones aisladas, que no tienen nada que ver con la defensa del territorio, como que nosotras saliéramos de la nada, como que no estuviera pasando nada.

El gobierno está al servicio de la oligarquía y las multinacionales, es un títere. Mira el caso de Bernardo Caal, cuando protestamos por el encarcelamiento injusto del compañero, el gobierno lo que hace es reunirse con ellos y seguir haciendo negocio con el dinero del pueblo, ponen la logística del Estado al servicio del tal Florentino Pérez, que nos está quitando el agua. Yo nací aquí, que menos que si le están quitando el agua a mi gente, voy a luchar por lo nuestro, voy a luchar por la vida. Pero ellos están sometidos a las empresas, las empresas son los gobiernos actuales de los Estados y para eso explotan, saben que están esclavizando a la gente, que están esclavizando a los ríos y se callan, y peor aún nos persiguen por ello.

 

Thelma Aldana candidata actual a la presidencia y ex fiscal general del estado, muy alabada por su lucha contra la corrupción, no fue tan efectiva sin embargo en la lucha contra la criminalización de los líderes y lideresas sociales, tu por ejemplo tuviste que salir en Guatemala durante su mandato como fiscal general, otros líderes como Rigoberto Juárez fueron encarcelados en ese tiempo…

Nosotras hemos visto que el sistema tiene su estructura, está impuesto y por eso estamos luchando contra un sistema, independientemente de los personajes que pasan por el, porque pasa una y luego viene otra y todo sigue igual. Entonces todo este entramado ya está, solo cambian los que cubren los puestos. Si te fijas eso paso en esa época, ahora bajo la persona actual continúan los asesinatos, las capturas… Los que ocupan esas posiciones saben que tienen un mandato directo contra los pueblos. Porque en Guatemala lo que hay es un problema estructural y de constitución racista, mientras no haya redistribución de las tierras y reforma agraria, mientras no se declare un estado plurinacional y no se declare que los bienes son de los pueblos y los pueblos somos quienes decidimos en nuestros territorios por el agua, la tierra y los demás bienes, esto no va a cambiar.

 

¿Y la ley de amnistía que el congreso y actual gobierno intentan sacar adelante?

 Es importante retomar la historia, analizar cómo son las coyunturas en diferentes tiempos. El Estado de Guatemala lanzó ya campañas en su momento para perdonar y olvidar, ¿por qué? porque quieren que olvidemos lo que hicieron los genocidas para que lo vuelvan a repetir y para que esta generación pase lo mismo que ya pasaron nuestras ancestras pero que no lo vinculen con el pasado. Esto es delicadísimo, es un grave peligro para los pueblos el olvidar.

 

 

¿Qué tipo de criminalización has sufrido específicamente por ser mujer, tanto dentro como fuera de tu propia comunidad?

Hay varios elementos que he vivido solo por ser mujer. Uno de los primeros elementos que fue de ataque, uno de los ataques masivos que quedaron muy silenciados, que se dió cuando los militares, los funcionarios y las empresas estaban quedando orillados y nosotras estábamos avanzando en nuestras protestas, entonces tuvieron que buscar nuevas formas y una de las formas fue una manifestación de mucha gente contra mi persona específicamente, todos hombres y tratando de atacarme de una manera misógina, me decían por ejemplo: esta mujer es bruja. Iniciaron una campaña acusandome de ser bruja, yo nunca he visto que a ninguno de mis compañeros hombres en la lucha hubieran sufrido acusaciones de que por ser defensor eran brujos. También me ha acusado de estar loca y esta loca porque estoy llevando a cabo acciones que no son propias de una mujer.

Otro elemento fueron las amenazas, hay una llamada que nunca se me olvida que fue muy muy fuerte en la que decían que me iban a matar, pero que primero me iban a violar. Lo peor es que no solo me lanzaran la amenaza directa sino que también lo regaron en mi comunidad, entonces la gente me decía ‘Lolita cuídate porque te van a matar, pero sabes que dicen que te van a violar y torturar como hacían los caibiles’. Cada vez que me lo decían, eso me afectaba tanto que ya estaba viviendo en mi vida lo que me decían que iba a pasar, recuerdo que tenía mucho miedo, yo ya sentía el dolor como si ya me lo estuvieran haciendo. Esa parte de violencia sexual, la forma, la saña con la que lo hacen es contra nuestros cuerpos de mujeres, entonces ahí también yo entiendo que liberar los cuerpos de las mujeres, sanar estos cuerpos, defender el cuerpo territorio es porque también nuestra sexualidad está bajo ataque.

Sufrí acosos de todo tipo, no solo me acosaba la gente de fuera sino que también dentro del mismo del movimiento, era como si una fuera un producto, una cosa. ¿Cómo podemos lograr decirle al mundo que no somos cosa, que no somos producto? Me hicieron también una gran campaña mediática en mi contra, diciendo que yo era una vergüenza para mi familia, una vergüenza para el pueblo, porque no cumplía los roles que en teoría debía de ser como madre: madre sufrida, madre abnegada, madre humillada, madre…¿como todas las madres que dice la Iglesia no? Todo eso se me impuso solo por ser mujer, porque nunca le sucedió lo mismo al compañero que también tenía hijos y era padre, nunca escuche pobres los hijos del compañero que los deja, o al él no le preguntaban ¿y tus hijos? ¿con quien los dejas? o ¿no vas a regresar esta noche con tu compañero? A mi si me preguntaban.

No nos dejan ser autónomas, rigen nuestros cuerpos y nuestras vidas. Yo desde que empecé en la protesta por ejemplo tampoco podía encontrar trabajo, pero a los hombres no les pasaba lo mismo. Ellos tienen pactos sistemáticos, pactos patriarcales en los que se ayudan entre ellos, pero nosotras no. Por eso es tan importante el pactar entre nosotras también, crear nuestras redes de apoyo.

 

¿Qué cambios sueñas con ver en Guatemala?

Yo sueño con retornar libre y viva a mi territorio, sueño a Guatemala conmigo. También sueño que los pueblos nos entendamos entre nosotros. Sueño con que el pueblo maya pueda convivir más con el pueblo mestizo porque hay abismos generados por el racismo y las clases y que si lo superamos podemos encontrarnos con las generaciones que vienen, con el arte, con los sueños de los niños y las niñas, encontrarnos con la sabiduría ancestral. Sueño con que Guatemala sea una inspiración para los mundos en convivencia, en la pluralidad, en la reciprocidad y en la diversidad. Que desde abajo podamos ir logrando un estado plurinacional, que los idiomas no mueran, que nuestra vestimenta la podamos seguir utilizando, que la espiritualidad se fortalezca, que podamos sanar juntas, que podamos vivir dignamente. Sueño y también espero para Guatemala que paremos la violencia contra nosotras, las mujeres. Sueño con convivencia retomando los saberes ancestrales cosmogónicos vinculados a feminismos comunitarios. Sueño con ver a mis hijos y que pueda convivir de nuevo en mi pueblo, que pueda bailar marimba y estar con mi gente, sueño mucho eso.

 

 

Entrevista por Patricia Macías