Voces por la comunidad

community radio station

Por Patricia Macías López

¿Qué es una radio comunitaria? Una radio comunitaria no tiene fines lucrativos, pertenece a la comunidad y funciona al servicio de esta. Históricamente se caracterizan por ofrecer espacios mediá­ticos a aquellos que no tienen voz en los medios masivos de comunicación. Además una radio comunitaria realiza una labor educativa y cultural. Educativa, al incluir contenidos didácticos que de otra forma no llegarían a muchos de sus beneficiarios, y cultural ya que saltando barreras como el analfabetismo, apoyan las tradiciones y lenguas propias de su comunidad. Una defensa de la identidad cultural que sin las radios comunitarias no encontraría otra forma de expresión.

La lucha de las radios comunitarias en Guatemala es por desgracia un proceso histórico. Desde la firma de los acuerdos de paz en 1996, donde se prometía su legalización, la lucha de estas radios no ha parado un solo día. Existen unas 205 estaciones de radios comunitarias en el país, pero todas ellas, salvo contadas excepciones, funcionan de una forma ‘ilegal’, ya que la ley de telecomunica­ciones guatemalteca solo reconoce y otorga licencia a emisoras guberna­mentales o comerciales, las únicas que cuentan con los medios económicos suficientes para pujar en las subastas públicas de obtención de frecuencias.

Sin embargo la Constitución nacional en su artículo 35 y los acuerdos de paz, recogen en sus textos el derecho a obtener las licencias de explo­tación para este tipo de radios, aunque en la práctica nunca se haya materializado, por la falta de medios económicos.

A este vacío legal, se suman los allanamientos a estaciones radio­fónicas comunitarias. Un allana­miento consiste en la ‘ocupación’ de las radios por parte de la policía, realizando detenciones y confiscando el equipo técnico de la sede, bajo la acusación de hurto de frecuencias. Los allana­mientos se han endurecido en los últimos dos años, como una forma de ataque directo hacia las radios comunitarias, en concreto hacia aquellas que realizan fundamen­talmente una labor social. En uno de los últimos allanamientos en san José San Marcos, uno de los jóvenes voluntarios en la radio – era el encargado de conducir un programa sobre educación y juventud – fue detenido, y lleva más de un mes en prisión, sin muchas esperanzas de quedar en libertad hasta que la investigación se complete y los responsables de la radio sean entregados a las autoridades.

Sobrevivencia Cultural, es una organi­zación que trabaja en defensa de los derechos de las comunidades indígenas, la defensa de sus tierras, lenguas y cultura. Con sede en Quetzaltenango una de sus actividades principales es el apoyo a las radios comunitarias por todo el país. Uno de sus objetivos clave es conseguir la aprobación en el congreso de la iniciativa 4087 por la legalización de las radios comunitarias, que se encuentra actualmente en trámite en dicho organismo. La aprobación de esta iniciativa marcaría un antes y un después para las radios comunitarias en Guatemala. Angelica Rao trabaja en Sobrevivencia Cultural, al preguntarle por su experiencia el primer adjetivo que utiliza para describir el trabajo que realizan estas radios es ‘pasión, he visto mucha pasión en las personas de la radio, pasión por el servicio a su comunidad, ya que es un trabajo voluntario que realizan en su tiempo libre y para estas personas las radios son una herramienta fundamental para el desarrollo de estas comunidades’.

Una ciudadanía libre e informada es la base de cualquier democracia. Por eso la labor de estas mal llamadas radios ‘piratas’ es tan importante, pues es comunicación local que contribuye a la construcción de una cultura de solida­ridad y convivencia entre pueblos, permi­tiéndonos ser un poquito más libre cada día.