{"id":2093,"date":"2016-03-12T11:39:15","date_gmt":"2016-03-12T19:39:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?p=2093"},"modified":"2017-05-26T10:42:27","modified_gmt":"2017-05-26T18:42:27","slug":"livingston-seriamente-subestimado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/economia\/economia-alternativa\/livingston-seriamente-subestimado\/","title":{"rendered":"Livingston \u2013 Seriamente subestimado"},"content":{"rendered":"<p>Por Richard Brown<\/p>\n<p>Livingston tiene una mala reputaci\u00f3n. Si te alojas en R\u00edo Dulce, a 40 kil\u00f3metros r\u00edo arriba, la mayor\u00eda de los puntos tur\u00edsticos te dir\u00e1n que Livingston es digno de una visita de solamente tres horas. Te dir\u00e1n que camines por la calle principal, eches un vistazo a la gente del lugar, pidas un tapado, y luego largarte. Raro para una ciudad del Caribe con tanta cultura, historia y conciencia en cada cuadra como en cualquier lugar de Guatemala.<\/p>\n<p>Livingston es una peque\u00f1a ciudad en su mayor\u00eda gar\u00edfuna. Los gar\u00edfunas son descendientes de africanos occidentales secuestrados, tra\u00eddos al Nuevo Mundo en barcos de esclavos europeos y americanos quienes\u00a0escaparon o sobrevivieron el naufragio, y los pueblos ind\u00edgenas\u00a0Caribes que les dieron refugio. En la madrugada del d\u00eda del Gar\u00edfuna, 26 de noviembre, la gente\u00a0comienza a reunirse en los muelles y playas. Coloridas balsas de bamb\u00fa medio hundidas y peque\u00f1as lanchas que llevan hojas de palma y gente en brillantes trajes africanos se acercan a la orilla. Los tambores, maracas y caracolas crean ritmos r\u00e1pidos para saludarlos. La gente baila; algunos han estado bailando toda la noche en la discoteca frente al mar que regularmente hace sonar felices Afrobeats Caribes que llegan al coraz\u00f3n hasta el d\u00eda siguiente.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2097\" aria-describedby=\"caption-attachment-2097\" style=\"width: 960px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5409-copia.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2097\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2097\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5409-copia-1024x683.jpg?resize=640%2C427\" alt=\"Vista de la bah\u00eda de Livingston. Foto por Patricia Mac\u00edas\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5409-copia.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5409-copia.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5409-copia.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5409-copia.jpg?resize=335%2C223&amp;ssl=1 335w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5409-copia.jpg?resize=1050%2C700&amp;ssl=1 1050w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5409-copia.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5409-copia.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2097\" class=\"wp-caption-text\">Vista de la bah\u00eda de Livingston. Foto por Patricia Mac\u00edas<\/figcaption><\/figure>\n<p>Algunos se emocionan mientras los capitanes de los barcos tocan tierra como mes\u00edas, brillando pl\u00e1cidamente bajo sus coronas y abrazando a la audiencia. El evento representa el exilio hacia el mar impuesto por los militares brit\u00e1nicos despu\u00e9s de que derrotaron a\u00a0una revuelta Garifuna y Caribe en las islas de San Vicente, que se ciernen sobre Venezuela en el borde del Mar Caribe. La isla principal de San Vicente era muy dif\u00edcil de conquistar. Los franceses tomaron Martinica y otras islas cercanas y acab\u00f3 con la mayor\u00eda de su poblaci\u00f3n Caribe en la d\u00e9cada de 1600 para hacer sitio a las plantaciones de az\u00facar y cacao. Pero incluso en 1719, la poblaci\u00f3n Caribe y Garifuna de San Vicente rechaz\u00f3 una fuerza expedicionaria francesa enviada desde Martinica. Los brit\u00e1nicos invadieron en 1723, y los caribes y Garifunas los derrotaron tambi\u00e9n. Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de incursiones imperiales y peque\u00f1os asentamientos, una serie de guerras sangrientas y definitivas estall\u00f3 alrededor de la \u00e9poca de las revoluciones americana y francesa. En 1796, los caribes y gar\u00edfuna, finalmente se rindieron a los brit\u00e1nicos. Para mantener el orden, los brit\u00e1nicos no pod\u00edan permitir que la gente libre de ascendencia africana viviera en la misma isla como sus esclavos importados. Los gar\u00edfunas fueron perseguidos y alrededor de 5,000 se enviaron cientos de millas en balsas y peque\u00f1as embarcaciones a la isla de Roat\u00e1n, controlada por los brit\u00e1nicos frente a la costa de Honduras.<\/p>\n<p>Muchos, si no la mayor\u00eda, se ahog\u00f3 en el camino. La isla no pod\u00eda soportar una poblaci\u00f3n tan grande, y pronto la di\u00e1spora Garifuna embarc\u00f3 en viajes traicioneros en balsas improvisadas para buscar nuevos hogares en Am\u00e9rica Central. Tocar\u00a0tierra era un acontecimiento feliz y, a veces, milagroso. Se aliaron con los espa\u00f1oles en sus batallas con los ingleses y franceses, as\u00ed se les permiti\u00f3 formar comunidades a lo largo de la costa de Am\u00e9rica Central.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de una historia desgarradora de vuelo y batalla, la cultura gar\u00edfuna sobrevivi\u00f3 al genocidio del Caribe que extingui\u00f3 casi por completo\u00a0los Caribes, Arawak, Taino, y otras grandes culturas ind\u00edgenas. Hoy cuenta con una presencia significativa en Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Puerto Rico, adapt\u00e1ndose de forma \u00fanica a cada ambiente. Los gar\u00edfunas incluso han mantenido su idioma, que puede ser el parentesco vivo m\u00e1s cercano al idioma carib, hoy extinto. Es mezcla de lenguas occidentales africanas, europeas e ind\u00edgenas. Es hablado ampliamente en Livingston y es escrito en sus paredes. Pr\u00e1cticamente todos gar\u00edfunas en Livingston hablan gar\u00edfuna y espa\u00f1ol, y muchos hablan ingl\u00e9s tambi\u00e9n; El Belice de habla inglesa, a s\u00f3lo 15 millas de Livingston, es el hogar de una gran comunidad gar\u00edfuna, y la marginaci\u00f3n econ\u00f3mica ha dado lugar a varias oleadas de migraci\u00f3n a los EE.UU.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2100\" aria-describedby=\"caption-attachment-2100\" style=\"width: 960px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5485-copia.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2100\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2100\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5485-copia-1024x629.jpg?resize=640%2C393\" alt=\"Desfile por las calles de Livingston por la celebraci\u00f3n del d\u00eda del garifuna. Foto por Patricia Mac\u00edas \" width=\"640\" height=\"393\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5485-copia.jpg?resize=1024%2C629&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5485-copia.jpg?resize=300%2C184&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5485-copia.jpg?resize=768%2C472&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5485-copia.jpg?resize=335%2C206&amp;ssl=1 335w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5485-copia.jpg?resize=1050%2C645&amp;ssl=1 1050w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5485-copia.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5485-copia.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2100\" class=\"wp-caption-text\">Desfile por las calles de Livingston por la celebraci\u00f3n del d\u00eda del garifuna. Foto por Patricia Mac\u00edas.<\/figcaption><\/figure>\n<p>La religi\u00f3n gar\u00edfuna, tambi\u00e9n, es una mezcla de tradiciones. Algunos en Livingston practican el catolicismo romano, el cristianismo evang\u00e9lico y Rastafari, mientras que fuertes corrientes sincr\u00e9ticas mantienen pr\u00e1cticas con ra\u00edces tanto africanas como amerindias, como culto a los antepasados, la medicina espiritual llamada dugu y rituales similares al vud\u00fa. La estrecha relaci\u00f3n del hombre con el medio natural, especialmente el mar, es fundamental para la cosmovisi\u00f3n Garifuna.<\/p>\n<p>La cultura gar\u00edfuna es accesible a los turistas. Varias organizaciones comunitarias est\u00e1n tratando de animar a los turistas a venir a Livingston (La Buga, en gar\u00edfuna) para diversificar la econom\u00eda local m\u00e1s all\u00e1 de la pesca, el trabajo de plantaci\u00f3n, y las remesas de los EE.UU.. El lugar tiene mucho que ofrecer.<\/p>\n<p>Livingston tiene m\u00fasica incre\u00edble, desde los ritmos irresistibles de la discoteca junto a la playa hasta su m\u00fasica calljera. Y la tradici\u00f3n de la danza es m\u00e1s que impresionante. Pruebe a bailar con Blanca, un instructora que ofrece clases y administra un bar acogedor con murales Rastafari, y ella te quemar\u00e1 con casi todas las partes de su cuerpo, pero sobre todo sus caderas. El estilo de baile es fren\u00e9tico y f\u00edsico, influenciado por los rituales afro-caribe\u00f1os de comuni\u00f3n con los esp\u00edritus. El bar de Blanca est\u00e1 abierto todo el d\u00eda y este, al igual que la ciudad, es relajado; los ni\u00f1os y gallinas se sienten como en casa.<\/p>\n<p>Incluso los vendedores ambulantes tienen un ritmo diferente. Henry, un local que tiene un puesto callejero de venta de joyas y guifitti, vive de lo que los turistas le compran. Cuando le solicitamos poder comprar en domingo, sin embargo, nos dijo, \u00ab\u00a1Hoy no!\u00a0Hoy descanso con\u00a0mi familia\u00bb, y nos se\u00f1al\u00f3 a otro vendedor. (Guifitti es una colecci\u00f3n de especias, semillas y ramitas que est\u00e1n empapadas en ron blanco para crear un esp\u00edritu tradicional que se conoce como un potente afrodis\u00edaco y una cura para todo tipo de dolencias. Su sabor por lo general lleva notas de an\u00eds. Ya que es una mezcla de m\u00e1s de 20 ingredientes diferentes, cada botella, que se puede rellenar por a\u00f1os, es \u00fanica.)<\/p>\n<figure id=\"attachment_2102\" aria-describedby=\"caption-attachment-2102\" style=\"width: 960px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5552.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2102\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2102\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5552-1024x683.jpg?resize=640%2C427\" alt=\"mujer garifuna disfruta de las celebraciones por las calles de la ciudad el 1 de noviembre. Foto por Patricia Mac\u00edas\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5552.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5552.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5552.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5552.jpg?resize=335%2C223&amp;ssl=1 335w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5552.jpg?resize=1050%2C700&amp;ssl=1 1050w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5552.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5552.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2102\" class=\"wp-caption-text\">Mujer gar\u00edfuna disfruta de las celebraciones por las calles de la ciudad el 1 de noviembre. Foto por Patricia Mac\u00edas.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Cerca del bar de Blanca est\u00e1 Las Tres Gar\u00edfunas, un restaurante dirigido por Raquel \u00c1lvarez y un peque\u00f1o colectivo de mujeres que ofrece tours fascinantes y clases de cocina. La comida de Livingston debe ser mundialmente famosa. Su plato distintivo, una sopa de mariscos llamado tapado, tiene un sabor explosivo pero suave que es m\u00e1s que la suma de sus partes considerables y sumamente frescas: cangrejo (total o reducido a la mitad), un pez de mar como colorado o bonito (en conjunto, la boca y los ojos abiertos), camar\u00f3n (con cabeza), y la yuca o el pl\u00e1tano estofado en una mezcla ligeramente dulce de leche de coco y especias.<\/p>\n<p>Un tipo diferente de clase de cocina se realiza en Buga Mama, un restaurante con una amplia terraza al lado de la bah\u00eda. El restaurante est\u00e1 dirigido como una escuela para j\u00f3venes de comunidades maya q&#8217;eqchi cercanas y todos los ingresos van para este fin. Las estimaciones del n\u00famero de hablantes Q&#8217;eqch\u00ed en Guatemala van de 500.000 a m\u00e1s de un mill\u00f3n, que se distribuyen principalmente sobre las provincias del norte de Alta y Baja Verapaz, Pet\u00e9n, Izabal y El Quich\u00e9. Como una peque\u00f1a elite contin\u00faa consolidando su control sobre las mejores tierras de Guatemala en estas provincias para aumentar las plantaciones de monocultivo, las comunidades Q&#8217;eqch\u00ed est\u00e1n sufriendo. En Buga Mama, los camareros, cocineros y hu\u00e9spedes son estudiantes cuya pr\u00e1ctica all\u00ed les ayudar\u00e1 a conseguir trabajos bien pagados en el turismo e industria de la hosteler\u00eda. A pesar de una nueva generaci\u00f3n de estudiantes cada dos semanas, Buga Mama es conocido por su cocina excepcional. El autor de mi exquisitamente equilibrado curry de coco amarillo era una joven de 17 a\u00f1os de edad con habilidades alucinantes.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2104\" aria-describedby=\"caption-attachment-2104\" style=\"width: 960px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5406-copia.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2104\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-2104\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_5406-copia-1024x705.jpg?resize=640%2C441\" alt=\"Amanecer en las playas de Livingston. 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Foto por Patricia Mac\u00edas.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Las playas de Livingston no son lo que sol\u00edan ser. Los locales explican que el aumento del nivel del mar los ha recortado a una fracci\u00f3n de su anchura\u00a0anterior. Tambi\u00e9n est\u00e1n cubiertos de desechos pl\u00e1sticos de todo el mundo llevado por las corrientes oce\u00e1nicas y los buques de carga que atracan en el cercano Puerto Barrios. Pero junto a Livingston est\u00e1n las extraordinarias cascadas Siete Altares. Una corta caminata a lo largo de un r\u00edo a trav\u00e9s del bosque tropical, hogar de una incre\u00edble diversidad de aves, conduce a las piscinas verdeazules alimentadas por cascadas. No muy lejos hay altares forestales donde gar\u00edfunas y chamanes Q&#8217;eqch\u00ed practican ceremonias ancestrales. Adem\u00e1s, Raquel \u00c1lvarez del restaurante las Tres Gar\u00edfunas est\u00e1 trabajando con un colectivo para limpiar las playas de Livingston, y aprovechando para concientizar a la gente sobre los desechos pl\u00e1sticos y el reciclaje.<\/p>\n<p>Livingston es digno de una estancia de por lo menos varias noches. Ofrece albergues de colores, un extenso, exc\u00e9ntrico hotel de estilo morisco, y hoteles baratos frente al oc\u00e9ano en las playas libres de pl\u00e1stico. Es seguro para los turistas, ya que la comunidad es peque\u00f1a y se ve potencial para la preservaci\u00f3n de la cultura y la estabilidad econ\u00f3mica en el turismo. Es remota, pero vale la pena el viaje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Richard Brown Livingston tiene una mala reputaci\u00f3n. Si te alojas en R\u00edo Dulce, a 40 kil\u00f3metros r\u00edo arriba, la mayor\u00eda de los puntos tur\u00edsticos te dir\u00e1n que Livingston es digno de una visita de solamente tres horas. 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