{"id":5383,"date":"2018-12-23T23:07:54","date_gmt":"2018-12-24T07:07:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?p=5383"},"modified":"2019-02-04T10:37:25","modified_gmt":"2019-02-04T18:37:25","slug":"alticultura-y-el-futuro-del-altiplano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/medio-ambiente\/alticultura-y-el-futuro-del-altiplano\/","title":{"rendered":"Alticultura y el futuro del Altiplano"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Texto y fotos por Simon Croft<\/h4>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_86.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_86.jpg?fit=200%2C300\" alt=\"\" class=\"wp-image-5338\" width=\"215\" height=\"323\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_86.jpg 3264w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_86-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_86-768x1152.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_86-683x1024.jpg 683w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_86-335x503.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_86-1050x1575.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 215px) 100vw, 215px\" \/><\/a><figcaption>Rachael Shenyo, fundadora de Alticultura<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de trabajar en Guatemala con el Cuerpo de Paz como experta en ciencia de animales, en 2002, Rachael Shenyo se dio cuenta que, aunque los efectos del cambio clim\u00e1tico ya estaban afectando a los habitantes del Altiplano, hubo muy poca investigaci\u00f3n existente espec\u00edficamente relacionada con el cambio clim\u00e1tico en las partes altas del Centro America. Junto con un l\u00edder local ind\u00edgena, ella fund\u00f3&nbsp; Alticultura en 2011, con el enfoque de empoderar a comunidades enteras en movimiento hacia el tema de la resiliencia clim\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Igual que en otras \u00e1reas rurales de Guatemala, el futuro del Altiplano experimentar\u00e1 crecimiento&nbsp; r\u00e1pido de poblaci\u00f3n y ratos acelerados de la variabilidad clim\u00e1tica. Estos factores, combinados con mal uso de suelos y terrenos, hacen que el sistema socioecon\u00f3mico, basado en agricultura, sea muy vulnerable. Para tener algo de perspectiva, antes de la Revoluci\u00f3n Agr\u00edcola, un sistema de producci\u00f3n llamado \u201cmilpa\u201d era usado en el Altiplano por muchos siglos- la siembra de cosechas complementarias en el mismo campo, que result\u00f3 en sistema resiliente y auto restaurativo sin requisitos de agroqu\u00edmicos. Sin embargo, el sistema milpa era abandonado en favor del sistema de monocultivo- sembrar un s\u00f3lo tipo de cosecha en grandes cantidades en un campo agr\u00edcola, con suelo desnudo y dependencia alta en los agroqu\u00edmicos. Eso, hace que las cosechas sean m\u00e1s eficientes, pero tambi\u00e9n las hace muy vulnerables a los efectos del cambio clim\u00e1tico. Al mismo tiempo, la pr\u00e1ctica de labranza de suelos y quitar su capa protectora, algo que ya es super com\u00fan en todo el mundo, reduce la habilidad del suelo para retener los nutrientes y captar agua de lluvia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/241118_99.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4855\" height=\"2731\" class=\"wp-image-5327 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/241118_99.jpg?fit=960%2C540\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/241118_99.jpg 4855w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/241118_99-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/241118_99-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/241118_99-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/241118_99-335x188.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/241118_99-1050x591.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 4855px) 100vw, 4855px\" \/><\/a>\r\n<figcaption>Campos de cultivo singular con suelo desnudo, expuesto a los elementos<\/figcaption>\r\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay estudios que muestran una rebaja de 15% en el contenido nutricional de comida en el Altiplano en los 30 a\u00f1os pasados, mientras que la imprevisibilidad de factores del clima ha subido y sigue aumentando. En el pasado, los agricultores de la regi\u00f3n ten\u00edan la habilidad de predecir cambios estacionales con altos niveles de certeza, permitiendo decisiones seguras de cu\u00e1ndo sembrar y cosechar; mientras que ahora ellos est\u00e1n a merced de condiciones inesperadas. Como el clima se pone m\u00e1s y m\u00e1s impredecible, es cada vez m\u00e1s importante para priorizar la resiliencia de los ecosistemas, una realidad en la cual el Altiplano est\u00e1 liderando el esfuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alticultura trabaja en lo que se considera la adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, no con la mitigaci\u00f3n. El cambio est\u00e1 ya visiblemente ocurriendo en el Altiplano, y decirles a las comunidades que usen focos eficientes no va a asegurarles a ellos una buena cosecha. Su enfoque debe ser en mejorar la durabilidad del ecosistema, para que sea resiliente a las nuevas condiciones. Como es notado arriba un v\u00ednculo d\u00e9bil es la calidad baja de los suelos. Suelo sano, vivo, y resiliente es particularmente importante en el Altiplano por los extremos del tiempo. El Proyecto Petricor de Alticultura busca tocar esta debilidad, utilizando t\u00e9cnicas adaptadas de pr\u00e1cticas mejoradas de Centro-America, Brasil, \u00c1frica, y Jap\u00f3n para la regeneraci\u00f3n de suelos degradados y mejoramiento de su contenido del carbono. Este proyecto es crucial porque es el \u00fanico de su tipo que est\u00e1 adaptado a las necesidades documentadas del Altiplano, y Rachael espera usar sus hallazgos para el beneficio de todos en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery aligncenter columns-1 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><a href=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_1-2.jpg?fit=960%2C640\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4896\" height=\"3264\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_1-2.jpg?fit=960%2C640\" alt=\"\" data-id=\"5329\" data-link=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?attachment_id=5329&amp;lang=en\" class=\"wp-image-5329\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_1-2.jpg 4896w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_1-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_1-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_1-2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_1-2-335x223.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_1-2-1050x700.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 4896px) 100vw, 4896px\" \/><\/a><figcaption>Tierra seco y sin protecci\u00f3n de un campo de frijoles negros<\/figcaption><\/figure><\/li><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_18-2.jpg?fit=960%2C640\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4896\" height=\"3264\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_18-2.jpg?fit=960%2C640\" alt=\"\" data-id=\"5331\" data-link=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?attachment_id=5331&amp;lang=en\" class=\"wp-image-5331\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_18-2.jpg 4896w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_18-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_18-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_18-2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_18-2-335x223.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_18-2-1050x700.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 4896px) 100vw, 4896px\" \/><\/a><figcaption>Tierra f\u00e9rtil y humeda del proyecto Petricor<\/figcaption><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las condiciones del tiempo que hacen que el Altiplano sea un lugar \u00fanicamente dif\u00edcil para cultivar siembras incluyen extremamente altos niveles de rayos UVB, noches muy fr\u00edas en contraste con d\u00edas soleados y calientes, tormentas de granizos, vientos fuertes, y potencial todo el a\u00f1o para las heladas. Casi todas las cosechas son sembradas en campos abiertos o en invernaderos de estilo t\u00fanel, cubiertos con una capa fina de nil\u00f3n. As\u00ed que los cultivos del campo son vulnerables a todos los factores, las siembras en invernadero salen mejor, por ofrecer algo de protecci\u00f3n del tiempo y retenci\u00f3n del calor. Sin embargo, el da\u00f1o por los rayos UVB y exposici\u00f3n a los elementos le da al nil\u00f3n una vida de s\u00f3lo 1-3 a\u00f1os, siendo una soluci\u00f3n muy temporal. Tambi\u00e9n, la mayor\u00eda s\u00f3lo sirven para siembra de ~7 meses del a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nuevo programa piloto de invernadero estilo boliviano responde a este problema. Inspirado por un dise\u00f1o Quechua llamado Walipini, Alticultura ha construido el primer ejemplo de la regi\u00f3n de un invernadero subterr\u00e1neo. El dise\u00f1o cuenta con un techo de policarbonato sobresaliendo un poco del nivel de la superficie del terreno, utilizando las propiedades de asilamiento de la Tierra para mantener niveles de temperatura y humedad mucho m\u00e1s altos que el estilo tradicional del invernadero, con mucho menos altibajos de la temperatura en la noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entrar el invernadero es como entrar a la selva tropical- se siente el calor y humedad inmediatamente y, a diferencia con el estilo del invernadero del t\u00fanel, el cielo est\u00e1 siempre cubierto con condensaci\u00f3n. Los hallazgos del Proyecto Petricor fueron aplicados en los suelos del invernadero, y la humedad es fijada por una capa de material org\u00e1nico- vivo y muerto- cubriendo el suelo. El Biocarbono ha sido utilizado para aumentar el contenido de carbono en el suelo y, las plantas son regadas con uso de sistemas localizados tallados de botellas recicladas, haciendo que s\u00f3lo requieran riego 3 veces por semana, por 30 minutos cada vez. Ejemplos futuros incluir\u00e1n filtraci\u00f3n y captaci\u00f3n de aguas pluviales del techo inclinado, permitiendo un invernadero casi 100% autosuficiente.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\r\n<li class=\"blocks-gallery-item\">\r\n<figure><a href=\"https:\/\/i2.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_11.jpg?fit=960%2C640\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4896\" height=\"3264\" class=\"wp-image-5334\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_11.jpg?fit=960%2C640\" alt=\"\" data-id=\"5334\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_11.jpg 4896w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_11-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_11-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_11-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_11-335x223.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_11-1050x700.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 4896px) 100vw, 4896px\" \/><\/a>\r\n<figcaption>Condensaci\u00f3n en el techo del invernadora, mostrando los niveles altos de humedad\u00a0<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/li>\r\n<li class=\"blocks-gallery-item\">\r\n<figure><a href=\"https:\/\/i2.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_45-2.jpg?fit=960%2C640\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4896\" height=\"3264\" class=\"wp-image-5336\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_45-2.jpg?fit=960%2C640\" alt=\"\" data-id=\"5336\" data-link=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?attachment_id=5336&amp;lang=en\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_45-2.jpg 4896w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_45-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_45-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_45-2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_45-2-335x223.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_45-2-1050x700.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 4896px) 100vw, 4896px\" \/><\/a>\r\n<figcaption>Albahaca creciendo alrededor del sistema reciclado de irrigaci\u00f3n\u00a0<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/li>\r\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los 4 meses desde la construcci\u00f3n del invernadero, se han visto resultados dram\u00e1ticos. Lo m\u00e1s notable ahora, es una subida de 500% de rendimiento de cosecha de frijol negro por metro cuadrado, comparado con la producci\u00f3n comercial en otros campos locales, con cosechas 3 veces m\u00e1s frecuentes. Obviamente, el dise\u00f1o muestra una promesa grande para la cultivaci\u00f3n m\u00e1s eficiente de cultivos comunes del Altiplano. Sin embargo, tal vez lo m\u00e1s impresionante es la habilidad sorprendente de soportar plantas que t\u00edpicamente s\u00f3lo se encuentran en los climas tropicales de altura baja.&nbsp; Ahora ellos incluyen aguacate, rosa de Jamaica, jengibre, albahaca tailandesa e italiana, fresa, maracuy\u00e1, y ayote de tipo mantequilla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_19-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4896\" height=\"3264\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_19-2.jpg?fit=960%2C640\" alt=\"\" class=\"wp-image-5343\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_19-2.jpg 4896w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_19-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_19-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_19-2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_19-2-335x223.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_19-2-1050x700.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 4896px) 100vw, 4896px\" \/><\/a><figcaption>Calabaza joven<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque este proyecto est\u00e1 todav\u00eda en su infancia, las implicaciones para el Altiplano son profundas. El invernadero subterr\u00e1neo ofrece mucha m\u00e1s estabilidad, y la habilidad de cultivar cosechas de muy alta rentabilidad ayudar\u00e1 a las comunidades para moverse hacia un alto nivel de seguridad financiera. Planes existen ahora para establecer otros invernaderos modelos en la regi\u00f3n para comunidades locales, y sistemas de microcr\u00e9dito y cooperativas est\u00e1n en consideraci\u00f3n para financiamiento de semilla para la inversi\u00f3n primaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos proyectos mencionados son manifestaciones de las 3 \u00e1reas principales de Alticultura que impulsan su trabajo y visi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Investigaci\u00f3n sobre el Cambio Clim\u00e1tico:<br><\/strong>Este consiste en estudiar los dos lados del impacto del cambio clim\u00e1tico en un ambiente- lo f\u00edsico (tal como cambios a la precipitaci\u00f3n, temperaturas, etc.) y los del ser humano (como el impacto de la lluvia impredecible en los sustentos de granjeros). Mejorar las capacidades de nuestros ecosistemas para afrontar los riesgos clim\u00e1ticos tiene que empezar con entender precisamente donde est\u00e1n las vulnerabilidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Innovaci\u00f3n<br><\/strong>Alticultura adapta metodolog\u00edas y sistemas de todo el mundo que caben en el contexto \u00fanico del Altiplano de Guatemala. Esta parte consiste en lanzar proyectos piloto, implementando conceptos adaptados, documentaci\u00f3n de sus resultados en manera cient\u00edfica, y presentaci\u00f3n de los hallazgos para facilitar la adaptaci\u00f3n seguida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Educaci\u00f3n y extensi\u00f3n:<br><\/strong>Esta parte trata de ense\u00f1ar a la gente local a pensar cr\u00edticamente para resolver sus propios problemas, para preparar el Altiplano hacia un futuro que ser\u00e1 impactado fuertemente por el cambio clim\u00e1tico. Rachael ense\u00f1a ambos programas, en cambio clim\u00e1tico y la formaci\u00f3n de liderazgo integral, para que la gente tenga las herramientas necesarias para afrontar estos cambios con la meta de formar la visi\u00f3n de sus propios futuros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><p><em>La estrategia progresiva e integral de Alticultura es muy completa y no escatima los detalles. Por eso requiere financiamiento para poder seguir su excelente trabajo. Los cursos ofrecidos son subsidiados para asegurar que sean logrables para quienes m\u00e1s pueden beneficiarse de ellos, y Rachael ha financiado todos sus proyectos con sus propios recursos y esfuerzos. Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre la organizaci\u00f3n, y c\u00f3mo donar, o arreglar una visita a su proyecto invernadero, puedes visitar el sitio blog: <\/em><\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/alticulturainfo.wordpress.com\/blog\/\">https:\/\/alticulturainfo.wordpress.com\/blog\/<\/a><\/em><\/p><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery aligncenter columns-3 is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><a href=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_91-819x1024.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_91-819x1024.jpg\" alt=\"\" data-id=\"5345\" data-link=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?attachment_id=5345\" class=\"wp-image-5345\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_91-819x1024.jpg 819w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_91-240x300.jpg 240w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_91-768x960.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_91-335x419.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_91-1050x1313.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px\" \/><\/a><figcaption>Chiles piquin<\/figcaption><\/figure><\/li><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><a href=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_29-1-684x1024.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"684\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_29-1-684x1024.jpg\" alt=\"\" data-id=\"5359\" data-link=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?attachment_id=5359\" class=\"wp-image-5359\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_29-1-684x1024.jpg 684w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_29-1-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_29-1-768x1149.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_29-1-335x501.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_29-1-1050x1571.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 684px) 100vw, 684px\" \/><\/a><figcaption>Rosa de Jamaica<\/figcaption><\/figure><\/li><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><a href=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_133-2-1024x683.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_133-2-1024x683.jpg\" alt=\"\" data-id=\"5347\" data-link=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?attachment_id=5347\" class=\"wp-image-5347\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_133-2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_133-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_133-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_133-2-335x223.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_133-2-1050x700.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption>Frijoles negros &#8211; un alimento b\u00e1sico del Altiplano<\/figcaption><\/figure><\/li><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><a href=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_22-2-683x1024.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"683\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_22-2-683x1024.jpg\" alt=\"\" data-id=\"5351\" data-link=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?attachment_id=5351\" class=\"wp-image-5351\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_22-2-683x1024.jpg 683w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_22-2-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_22-2-768x1152.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_22-2-335x503.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_22-2-1050x1575.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/a><figcaption>Cereza<\/figcaption><\/figure><\/li><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><a href=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_64-3-1-819x1024.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_64-3-1-819x1024.jpg\" alt=\"\" data-id=\"5355\" data-link=\"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?attachment_id=5355\" class=\"wp-image-5355\" srcset=\"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_64-3-1-819x1024.jpg 819w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_64-3-1-240x300.jpg 240w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_64-3-1-768x960.jpg 768w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_64-3-1-335x419.jpg 335w, https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/061218_64-3-1-1050x1313.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px\" \/><\/a><figcaption>Rachael con su estudiante y colaborador, Rub\u00e9n<\/figcaption><\/figure><\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Simon Croft se reuni\u00f3 con Rachael Shenyo de Alticultura, para discutir la organizaci\u00f3n y sus proyectos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5328,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[394,384],"tags":[13,1687,1683,669,28,1684,1688,65,1692,861,1689,1686,121],"class_list":["post-5383","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cambio-climatico","category-medio-ambiente","tag-agricultura","tag-agriculture","tag-alticultura","tag-altiplano","tag-cambio-climatico","tag-climate","tag-greenhouse","tag-guatemala","tag-invernadero","tag-tierra","tag-walipini","tag-western-highlands","tag-xela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5383"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5383\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5397,"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5383\/revisions\/5397"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}