{"id":5983,"date":"2019-11-25T19:29:08","date_gmt":"2019-11-26T03:29:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.entremundos.org\/revista\/?p=5983"},"modified":"2019-12-06T20:33:32","modified_gmt":"2019-12-07T04:33:32","slug":"primer-lugar-del-concurso-rompiendo-el-circulo-de-la-violencia-contra-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/mujer\/primer-lugar-del-concurso-rompiendo-el-circulo-de-la-violencia-contra-la-mujer\/","title":{"rendered":"Relato ganador del Concurso: \u00abRompiendo el C\u00edrculo de la Violencia contra la Mujer\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por: Mar\u00eda Elena Ponciano<\/strong><\/p>\n<p>Ser sobreviviente de la violencia de g\u00e9nero, me permite hoy, contribuir a la orientaci\u00f3n, ayuda y capacitaci\u00f3n a otras mujeres que se sienten atrapadas en este angustiante callej\u00f3n de la vida y promover la erradicaci\u00f3n de todas las formas de violencia que nos aqueja\u00a0 a trav\u00e9s de los medios que sea posible.<\/p>\n<p>\u00c9sta, es mi historia.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 fui una de las \u00faltimas novias que se robaron, a\u00fan cursaba la carrera de diversificado. La boda fue pronto y aunque s\u00f3lo ten\u00eda 18 a\u00f1os, asum\u00ed el rol de esposa con toda la responsabilidad que esto conllevaba. Entre la demostraci\u00f3n de sus sentimientos y la confianza que aumentaba poco a poco, la fuerza real de su car\u00e1cter se fue notando y fueron naciendo expresiones fr\u00edas, burlas y peque\u00f1os abusos que me hac\u00edan sentir mal. Su\u00a0 prepotencia aumentaba y me hac\u00eda sentir m\u00e1s peque\u00f1a e in\u00fatil, menos importante, menos merecedora de sus sentimientos, de su atenci\u00f3n, y de \u00e9l.<\/p>\n<p>Esos gestos dulces de pareja, desaparecieron en un agitado mar de indiferencias, gritos, insultos y\u00a0 agresiones que dol\u00edan. Su furia estaba tan resuelta y desatada que una noche navide\u00f1a, me golpe\u00f3 el rostro y parti\u00f3 mi coraz\u00f3n. No hubo cena, abrazo, ni bendici\u00f3n alguna, solo angustia y dolor entre una amarga frustraci\u00f3n. Alquil\u00e1bamos una pieza en una casa para inquilinos. La ma\u00f1ana siguiente, no me dej\u00f3 salir de la habitaci\u00f3n para ocultar la evidencia de sus maltratos. Ese d\u00eda, estuvo muy dulce y cari\u00f1oso, y hasta llor\u00f3 mostrando su arrepentimiento.\u00a0 No quiso que visitara a mi mam\u00e1, alegando que lo har\u00eda quedar mal delante de ella, as\u00ed que nos quedamos en casa.<\/p>\n<p>Los d\u00edas transcurrieron en una extra\u00f1a calma, igual a la que sobreviene despu\u00e9s de un fuerte sismo pero, como un c\u00edrculo que termina y se repite, los roces y los malos tratos se reanudaron. Entre ese ir y venir de agresiones pude volver a estudiar el a\u00f1o siguiente, mismo en el que qued\u00e9 embarazada de mi primer hija. Me realic\u00e9 como madre en un ambiente hostil y machista con un aumento de agresiones y el sinsabor de la infidelidad y, \u00a1c\u00e1llate! porque el hombre es hombre, \u00bfno?<\/p>\n<p>A todo esto se sumaron las amenazas, intimidaciones, con aumentos desmedidos de golpes y poco dinero para el gasto que adem\u00e1s llegaba a cuentagotas, lo que me forz\u00f3\u00a0 a salir con mi hija en brazos a vender mis pocas joyas para comprar leche y alimentos.\u00a0 A ello le sigui\u00f3 alquilar una casa y trabajar ah\u00ed cuidando de mis hijos que ya eran dos y atendiendo pensionistas. Claro, el d\u00eda en que ellos pagaban, \u00e9l arrebataba todo el dinero dej\u00e1ndome sin nada; con esto pagaba los gastos y servicios, exigiendo cada d\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>Mi vida sentimental ya no exist\u00eda y los a\u00f1os continuaron entre tormentosos hechos violentos de toda \u00edndole: sexual, patrimonial, econ\u00f3mica, psicol\u00f3gica, moral, emocional y familiar; bajo el recordatorio constante de que el matrimonio es para siempre y cada quien se aguanta con\u00a0 lo que le toc\u00f3, ante una sociedad que de pronto nos hace sentir merecedoras de tales sufrimientos, donde los gritos de auxilio se extinguen ahogados en un coraz\u00f3n que lucha por no morir en manos de su agresor.<\/p>\n<p>Mis estudios quedaron en el limbo, \u00e9l me alej\u00f3 de mi familia, de mis amistades y dem\u00e1s espacios que no fueran la casa y la iglesia, donde \u00e9l\u00a0 mostraba\u00a0 su m\u00e1scara de \u201cbuen hombre\u201d, con la misma sonrisa sarc\u00e1stica con la que me afirmaba, que si yo dec\u00eda algo, nadie me creer\u00eda. Sin embargo dentro de m\u00ed, ya hab\u00eda tomado firmemente una decisi\u00f3n. Una noche, cuando ya\u00a0 todos dorm\u00edan, le dije que me divorciar\u00eda,\u00a0 que ya eran 13 a\u00f1os de violencia y que los hijos ya padec\u00edan de sus arrebatos tambi\u00e9n, lo cual era totalmente inadmisible. A\u00fan no hab\u00eda terminado de hablar cuando \u00e9l se me vino encima a golpes y comenz\u00f3 a amenazarme, de tal forma en que necesit\u00e9 acudir al hospital para ser atendida a causa de la golpiza que me propin\u00f3.<\/p>\n<p>En medio de aquel angustiante dolor, sent\u00ed un primer rayo de esperanza, esa luz de esperanza que te hace sentir que no est\u00e1s sola y que la posibilidad de volver a sonre\u00edr existe. El personal m\u00e9dico que me atendi\u00f3, me orient\u00f3 para denunciar este atropello y me dijeron que recibir\u00eda pronta ayuda para m\u00ed y mis hijos con respecto a la protecci\u00f3n legal y polic\u00edaca que necesit\u00e1ramos. Del hospital, sal\u00ed rumbo a la estaci\u00f3n de polic\u00eda a denunciar los hechos y me encamin\u00e9 al juzgado de familia, donde tomaron nota de todo lo sucedido. Volv\u00ed a casa con un documento que exig\u00eda que el agresor saliera en un tiempo estipulado en base a la ley y con un documento para m\u00ed, donde se me brindaban medidas de protecci\u00f3n policial.<\/p>\n<p>Esas horas que le dieron para irse de casa, fueron las m\u00e1s eternas y decisivas, ya que sus ruegos fueron constantes para que retirara la denuncia y no lo separara de sus hijos. Lloraba y se mostr\u00f3 como v\u00edctima ante los ni\u00f1os haci\u00e9ndome\u00a0 sentir responsable de que nuestro hogar se destruyera y de lo que\u00a0 a \u00e9l pudiera pasarle. Aqu\u00ed es donde somos sometidas al crisol de la prueba, ante los ruegos y esa petici\u00f3n de una \u201c\u00faltima oportunidad\u201d que ya hemos escuchado muchas veces, para que al final, todo sea peor que antes. Este momento es crucial, no hay nada m\u00e1s qu\u00e9 hacer, sino terminar con ese c\u00edrculo de violencia de g\u00e9nero, donde la palabra oportunidad ya est\u00e1 tan desgastada y cansada. Mi prioridad era vivir en paz y tranquilidad, junto a mis hijos, as\u00ed que el proceso judicial continu\u00f3.<\/p>\n<p>Recib\u00ed entonces, una invitaci\u00f3n para asistir a una capacitaci\u00f3n contra la violencia intrafamiliar por parte del Comit\u00e9 Ejecutivo del Centro de Justicia de Quetzaltenango. \u00c9sta coincidi\u00f3 con el d\u00eda de mi cumplea\u00f1os y fue un regalo de nueva vida para m\u00ed. Ese d\u00eda, asistimos muchas mujeres, y fue sorprendente ver que \u00e9ste flagelo no respeta edad, etnia ni clase social. Al ingresar a la capacitaci\u00f3n, nos dieron un folleto con toda la informaci\u00f3n y orientaci\u00f3n necesaria; conforme la exponente hablaba, todas sent\u00edamos que estaban relatando lo que hab\u00edamos sufrido, debido a que el agresor siempre presenta los mismos patrones de conducta. Ese d\u00eda reafirmamos nuestra decisi\u00f3n y nuestra autoestima recibi\u00f3 fortaleza.<\/p>\n<p>D\u00edas posteriores, se levant\u00f3 el acta de separaci\u00f3n voluntaria, con fijaci\u00f3n de pensi\u00f3n alimenticia y dem\u00e1s requisitos legales establecidos. Junto a\u00a0 mis hijos recibimos orientaci\u00f3n psicol\u00f3gica a fin de sanar todas las heridas emocionales sufridas.\u00a0 Continu\u00e9 trabajando en casa y entre los horarios escolares, trabaj\u00e9 como consejera de ventas de productos por cat\u00e1logo y finalmente, a\u00f1o y medio despu\u00e9s, obtuve el divorcio, recuperando mi autoestima y mis sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Pasados 23 a\u00f1os, retom\u00e9 mis estudios y el a\u00f1o pasado cerr\u00e9 pensum de Licenciatura en Psicolog\u00eda en el CUNOC.\u00a0 Ahora soy Psic\u00f3loga, fot\u00f3grafa, poeta, abuela y sigo so\u00f1ando. Nadie puede decirnos que el matrimonio es para siempre, cuando lo que vivimos es un infierno de tortura y violaci\u00f3n. La ley y entidades de protecci\u00f3n est\u00e1n con nosotras.<\/p>\n<p>Todo es posible cuando dices \u00a1YA BASTA!, act\u00faas y denuncias. Recuerda que las malas palabras, la indiferencia, los desprecios y la traici\u00f3n, duelen\u00a0 tambi\u00e9n, as\u00ed que no pienses que la violencia es solamente f\u00edsica.\u00a0 \u201c\u00a1Lev\u00e1ntate mujer, t\u00fa puedes! Ya rompe el c\u00edrculo de tu tormento, que no es amante aquel que besa y luego agrede, ni aquel que aplasta virtudes con machismo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Mar\u00eda Elena Ponciano Ser sobreviviente de la violencia de g\u00e9nero, me permite hoy, contribuir a la orientaci\u00f3n, ayuda y capacitaci\u00f3n a otras mujeres que se sienten atrapadas en este angustiante callej\u00f3n de la vida y promover la erradicaci\u00f3n de todas las formas de violencia que nos aqueja\u00a0 a trav\u00e9s de los medios que sea [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5990,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[452,386,1772],"tags":[1191,47,1835],"class_list":["post-5983","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-frontpage","category-mujer","category-situacion-social","tag-derechos","tag-derechos-humanos","tag-violencia-contra-la-mujer"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.entremundos.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/women-3551749_1280.jpg?fit=1280%2C853&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7ljt7-1yv","jetpack-related-posts":[{"id":10833,"url":"https:\/\/www.entremundos.org\/revista\/politica\/violencia-contra-las-mujeres-dominio-masculino-en-la-politica\/","url_meta":{"origin":5983,"position":0},"title":"Violencia contra las mujeres: dominio masculino en la pol\u00edtica","author":"EntreMundos","date":"29 mayo, 2023","format":false,"excerpt":"Silvia Lilian Trujillo La violencia pol\u00edtica es sistem\u00e1tica y permanente, se produce para inhibir, ralentizar o restringir la participaci\u00f3n pol\u00edtica de mujeres, en el marco de un sistema que se resiste a aceptar su igualdad de derechos. 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