Ferrocarril 8

«EL FERROCARRIL DE LOS ALTOS»: El sueño altense que se convirtió en realidad.

Por Christian Díaz (Tercera Parte)

IV Honores al Eléctrico

Para la inauguración del Ferrocarril de Los Altos, fué compuesta una pieza en marimba que posteriormente se ha transportado a muchas más versiones como piano, violín, guitarra, percusiones, flautas, etc. La melodía se llamó «Ferrocarril de Los Altos» un foxtrot compuesto por el quetzalteco Domingo Bethancourt.

Hoy en día esta pieza musical aún continúa como una de las más famosas de la época y hace remembranza a la gloriosa etapa de oro de Quetzaltenango y de Los Altos.

Lo que pocos saben es que ésta emblemática canción tiene una letra que es prácticamente desconocida para la mayoría.

En video: Versión de la pieza musical «Ferrocarril de Los Altos» por la Marimba de Bellas Artes, bajo dirección de Alfonso Bautista. Consulten el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=G0VGODoRy9o

En imagen, El Ferrocarril Eléctrico de Los Altos en su paso por una estación andén (posiblemente por la Estación de La Dicha).

 

 

V El Ocaso del Ferrocarril

Hasta el año de 1933 el Ferrocarril de Los Altos no presentó desperfectos en su mecánica ni en su sistema eléctrico ni ferroviario ya que era de la más alta calidad, sin embargo el potente invierno de ese año logró provocar algunos derrumbes en las vías del Ferrocarril lo que imposibilitó por algún breve período su utilización, el gobierno de aquél entonces, presidido por Jorge Ubico ve con total desaprobación la reparación de los rieles arruinados por las tempestades aduciendo que no era de necesidad pública.

Ante esto, los vecinos de la Ciudad de Quetzaltenango y la Villa de San Felipe se unieron y sugirieron pagar ellos mismos los gastos de la reparación del Ferrocarril, sin embargo el gobierno lo negó rotundamente y por si fuera poco, Jorge Ubico exigió el despido inmediato de todo el personal que laboraba en el Ferrocarril de Los Altos, pero lo más infausto de todo: la injusta desmantelación total del Ferrocarril de Los Altos, único en su especie y quien de haber permanecido en la actualidad continuaría siendo un motor económico impresionante para la región.

Recordemos que Jorge Ubico fué uno de los presidentes dictadores más centralistas de la historia de América. El procuró a todo su alcance detener el desarrollo de Quetzaltenango y de la región que aún sin apoyo del gobierno sobresalía en todo el territorio nacional e internacional, aún en aquella época la capital económica de Guatemala seguía siendo Quetzaltenango sin necesidad de apoyo central y con sus propios méritos, pero Jorge Ubico en su afán de detener su progreso decidió no apoyar la reconstrucción (que no hubiera sido muy grande ni costosa y eran totalmente remediables en un corto plazo).

En imagen: Estación Central en donde se ve el Ferrocarril de Los Altos resguardado de las tempestades, tiempo antes de su ocaso forzado por Jorge Ubico.

Una gran ofensa para Quetzaltenango y Retalhuleu por ser privados de su derecho inherente de progreso económico en el invierno de 1933, de subsistir el Ferrocarril de Los Altos en la actualidad continuaría siendo un motor económico imprescindible para la región, los municipios que se beneficiarion por éste proyecto nunca más han recibido otro beneficio de esta categoría por el gobierno central y el Ferrocarril de Los Altos ya se hubiera expandido a todos los demás departamentos altenses, inclusive al Soconusco.

La era moderna que iniciaba en Quetzaltenango como pionera de Centroamérica fué opacada por la envidia de un tirano, por las malas acciones injustificadas de Jorge Ubico quien odiaba a Quetzaltenango deliberadamente, tal como lo hacía conocer en sus discursos y acciones públicas.

En 1933 acabó el sueño ferroviario en Guatemala, pues hasta la fecha jamás se ha visto en el territorio nacional un proyecto tan innovador e impresionante como el Ferrocarril Eléctrico. Los rieles del Ferrocarril de Los Altos fueron desprendidos y utilizados como postes de energía eléctrica y los vagones fueron vendidos a Argentina quienes los reutilizaron para sus ferrocarriles por su invaluable calidad.

De lo demás aún quedan algunos vestigios guardados en el corazón de Quetzaltenango y en sus museos, pero sobretodo aún persiste el ideal de querer sobresalir por cuenta propia sin esperar ayuda del gobierno central, quienes ya han demostrado innumerables de veces que no se interesan en los departamentos del interior más que para producir las riquezas que acá se encuentran sin devolver nada.

En imagen: Una fotografía de Angel Prado que data de 1930 en el que se ve al Ferrocarril de Los Altos mientras pasa por una de sus estaciones: «Los Pirineos».

VI Vestigios del Ferrocarril

El Eléctrico jamás será olvidado por los altenses que lograron cumplir el sueño del desarrollo para su región con unión y dedicación entre los departamentos de Retalhuleu y Quetzaltenango quienes se unieron en desarrollo mutuo y así su comercio logró unificarse como nunca se había visto y hasta la fecha aún no ha ocurrido.[1]

Actualmente queda en nuestros corazones el recuerdo de una obra sin precedentes y que aún en nuestra época continúa siendo un orgullo, además de una hermosa melodía de la época que refleja el insigne símbolo ferroviario que exclamaba por el progreso de Los Altos.[2]

En cuanto a los vestigios materiales del ferrocarril, la antigua Estación Central ubicada en la zona 3 de la Ciudad de Quetzaltenango fué convertida en una base militar de suma importancia para el país hasta el año de 1996 en la que fué destinada finalmente a convertirse en «El Centro Intercultural de Quetzaltenango» en el que se realizan actualmente grandes eventos a nivel nacional.

Fué así también inaugurado el Museo del Ferrocarril de Los Altos que actualmente contiene algunas piezas que se lograron rescatar del eléctrico y fotografías y documentos valiosos de esta obra.[3]

¡Qué sería de Los Altos que aún en nuestra época el ferrocarril continuara recorriendo nuestros departamentos, promoviendo nuestra cultura, economía e identidad como altenses ansiosos de progreso y sedientos de desarrollo!

Jamás olvidemos nuestra historia, jamás olvidemos al Eléctrico, al glorioso «Ferrocarril de Los Altos», que la esperanza continúe en nuestras convicciones de volverlo a inaugurar algún día en el futuro.

En imagen: Uno de los vagones de primera clase del Ferrocarril de Los Altos en el que se lee su nombre, cortesía de el periódico «El Quetzalteco».


[1] El historiador Francisco Cajas Ovando relata que el ferrocarril de Los Altos fué apoyado por un solo presidente de la República de Guatemala en toda la historia, fué Manuel Estrada Cabrera (nacido en la Ciudad de Quetzaltenango, quien se consideraba altense de corazón) quien apoyó y aprobó este proyecto sin condiciones.

[2] Titulada «El Ferrocarril de Los Altos» una hermosa y cultural pieza musical creada por el maestro Domingo Bethancourt.

[3] Este Museo se encuentra en la zona 3 de la Ciudad de Quetzaltenango, en la Antigua Estación Central del Ferrocarril y lleva por nombre «Museo del Ferrocarril de Los Altos, Octavio Ciani» quien es una de las personas precursoras de preservar el recuerdo del Ferrocarril.