Fortaleciendo la participación juvenil y el liderazgo inclusivo y generacional en emprendi-mientos de turismo comunitario
POR MARÍA RECINOS
En el Altiplano de Guatemala, el impulso al turismo comunitario ha puesto sobre la mesa un reto clave: fortalecer las capacidades locales y promover liderazgos inclusivos e intergeneracionales. Esta necesidad se hizo evidente en el marco del proyecto “Fortalecimiento de organizaciones comunitarias para el desarrollo del turismo responsable y sostenible en el Altiplano de Guatemala”, impulsado por la Asociación EntreMundos. Frente a este escenario, se impulsó una serie de talleres orientados a fomentar el diálogo, la participación y el aprendizaje mutuo entre generaciones.
El proceso formativo se desarrolló entre octubre y noviembre de 2025 y tomó forma a través de una gira por distintas comunidades del Altiplano. A lo largo del recorrido se realizaron talleres comunitarios junto a seis organizaciones locales: IMAP, en San Lucas Tolimán Sololá; la Parcialidad Caxaj, en Totonicapán; ASAEDICH, en el cantón Chicuá; ASODILL, en Loma Linda, El Palmar; Santa Anita, en Colomba Costa Cuca, y ADAFIS, en Unión Reforma, Sibinal, estos últimos en el departamento de Quetzaltenango y San Marcos.
Los talleres de liderazgo intergeneracional representaron un espacio clave para el fortalecimiento organizativo promoviendo un aprendizaje activo y vivencial basado en la educación popular. A través de esta metodología se propició la participación, se integró la energía, creatividad y visión innovadora de las nuevas generaciones con la experiencia y sabiduría de los líderes comunitarios adultos, para un relevo generacional auténtico y sostenible en los emprendimientos de turismo comunitario, donde todas las voces fueron escuchadas.
Entre los principales logros alcanzados, no solo se destaca el fortalecimiento de capacidades sino el fortalecimiento del diálogo intergeneracional, promoviendo el respeto mutuo, la escucha activa y el reconocimiento del valor de cada generación donde pueden aportar a los procesos comunitarios. Asimismo, se evidenció el fortalecimiento de habilidades de liderazgo inclusivo a través del aumento de la confianza en los jóvenes para asumir roles de mayor responsabilidad y un reconocimiento de capacidades complementarias entre generaciones, lo que contribuye a una participación más equitativa y colaborativa en las actividades desarrolladas.
Inclusión
El proceso formativo tuvo un avance significativo en la participación. Se contó con la participación de sesenta personas, entre ellos jóvenes, mujeres y adultos, incluyendo miembros de juntas directivas, representantes comunitarios, miembros de comisiones de turismo comunitario, voceros e integrantes de redes de la juventud, lo que permitió ampliar la diversidad de roles y niveles de toma de decisiones. También se observó un predominio en la participación de las mujeres (68%), lo que mostró el fuerte liderazgo e interés de las mujeres en temas de liderazgo, interpretándose como un indicador positivo de inclusión de género y la existencia de espacios dentro de los emprendimientos. Además de ello, se reflejó una participación balanceada de personas entre 13 y 65 años, lo que permitió una integración efectiva entre generaciones.
Entre los retos identificados durante el proceso, las comunidades reconocieron, simultáneamente, retos vinculados a barreras generacionales, limitaciones personales (timidez, falta de confianza), limitaciones relacionadas con la disponibilidad de tiempo, factores estructurales (situación económica, estudios, empleo) y desafíos de comunicación intergeneracional.
Frente a estos desafíos, cada emprendimiento construyó un plan de acción comunitario orientado a fortalecer la participación intergeneracional y promover el liderazgo inclusivo que fortalezcan el turismo comunitario como herramienta de desarrollo local sostenible y con identidad cultural, reconociendo la importancia del relevo generacional como un proceso clave para su consolidación a largo plazo.
Los planes de acción comunitarios, constituyen una base tangible para el seguimiento del proceso, al contener acciones, responsables, recursos, plazos e indicadores definidos de manera participativa para asegurar la sostenibilidad del proceso. Los planes de acción elaborados constituyen una base sólida, pero requieren mecanismos de seguimiento comunitario efectivos y el establecimiento de alianzas estratégicas para su implementación.
Esta experiencia demuestra que el liderazgo intergeneracional no solo fortalece las capacidades organizativas, sino que también contribuye a consolidar modelos de turismo comunitario más inclusivos alineados con los principios de sostenibilidad y respeto por la identidad cultural de las comunidades.


