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Donar no es negociar

Donar no es negociar

Donar no es negociar

Por Lisseth Santos

De acuerdo a lo que se conoce respecto a la donación, esta se refiere a una forma voluntaria de dar sin recibir nada a cambio. Sin embargo, el modelo  económico capitalista, en su fase neoliberal, ha convertido a la salud en un negocio y, con ello ha motivado también el lucro en situaciones donde es necesario brindar sangre a otra persona que la requiere por razones de salud. Además, no precisamente debe ser el tipo de sangre, ya que existe la posibilidad de que en el banco de sangre se realice el cambio correspondiente. 

Es necesario señalar que en Guatemala se carece de una cultura de donación como tal, ya que en la mayoría de ocasiones esta se ha convertido en un negocio. De esta forma, se experimenta una deshumanización, pues la sangre es vida y la vida no se vende. Sin embargo, el modelo económico ya mencionado está tan internalizado que ha cegado la solidaridad entre personas.

Es imprescindible escarbar en nuestro baúl de recuerdos para encontrar alguna situación personal, familiar o de amistad en la que se haya necesitado una donación de sangre, e identificar si en realidad se trató de una “donación” o si, por el contrario, fue una situación de negociación económica para lograr conseguir la sangre necesaria para atender determinada situación de salud. 

Es importante que usted se haga la siguiente pregunta: ¿He donado sangre alguna vez sin remuneración? Según su respuesta, le invito a reflexionar lo siguiente: ¿Cómo se sintió al donar sangre de manera voluntaria y sin remuneración? ¿Cómo se siente ahora al reconocer que vendió su sangre? ¿Cree que se debe fomentar una cultura de donación de sangre sin lucrar? ¿Qué puede hacer al respecto? Y por último, respóndase sinceramente: ¿Por qué nunca ha donado sangre.

Las preguntas provocadoras permiten ampliar el esquema de análisis sobre la situación actual de la donación de sangre. De acuerdo a lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), “donar sangre voluntaria y no remunerada es crucial para garantizar un suministro seguro y sostenible de sangre y productos sanguíneos. La donación de sangre es un acto altruista que salva vidas y contribuye a la salud pública”. 

El Hospital Regional de Occidente (HRO) promueve mensajes de reflexión sobre la importancia de coordinar esfuerzos de manera interinstitucional. Desde el Ministerio de Educación y el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, se pueden desarrollar campañas de comunicación e información dirigidas a la población estudiantil, con el objetivo de concienciar sobre la importancia de donar sangre de manera voluntaria y sin lucrar. De esta forma, cuando los estudiantes alcancen la mayoría de edad cumplan con los requisitos, podrán contribuir al abastecimiento de los diferentes bancos de sangre.

La doctora Ligia Reyes, jefa del banco de sangre del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), explicó “que donar sangre no engorda ni debilita, y al hacerlo se estimula a la médula ósea a producir más sangre y células sanguíneas”. Además indicó que, “los requisitos para donar son, gozar de buena salud, tener un peso mínimo de 115 libras y estar comprendido entre las edades de 18 a 58 años”.

De acuerdo a la información que brinda el Centro Oncológico Internacional -COL-, tu cuerpo empezará de inmediato a reponer la cantidad de sangre perdida, siendo importante que sepas que la mayoría de los donantes no sienten malestar después de donar. Sin embargo, algunos donantes podrían experimentar mareos leves, aturdimiento, fatiga o presentar hematomas, sangrado o dolor. Sin embargo, estos síntomas suelen desaparecer rápidamente. Después de donar, y mientras te encuentras en el área de recuperación, es importante que descanses, comas algo ligero y bebas líquidos. 

Respetable lector y lectora, este escrito fue elaborado con la intención de reflexionar sobre las prácticas personales y familiares relacionadas con la donación de sangre. Recuerde, donar no es negociar, es un acto de solidaridad y generosidad. 

Comparto el siguiente poema a modo de reflexión:  

Humanidad perviviente 

La indiferencia vestida de lucro se columpia, 

en el sendero de la inconsciencia que se encuentra sumergida 

en el pantano de la fatiga humana. 

La sed perversa que vive en la sumisa casa

del lucro, en donde descansa el corazón oscuro 

y perverso del mundo, ahoga a la humanidad en la miseria.

El abrazo de la necesidad estrangula la voluntad 

de quienes también donan, pero se visten de lucro por necesidad. 

Que la bruma podrida del modelo neoliberal,  

no asfixie la fragilidad humanidad en la banalidad, 

en la que descansa lo superfluo esquizofrénico. 

Lisseth Santos, mujer comprometida con la transformación social para un mundo mejor para todas y todos. Trabajadora Social, con estudios en antropología social, egresada del Centro Universitario de Occidente.