ARTÍCULO 1 FOTO 2

Reformas ambientales

POR FRANCISCO BATEN 

Guatemala hizo una reforma al Reglamento para la Gestión Integral de los Residuos y Desechos Sólidos Comunes,  Acuerdo Gubernativo 164-2021, que tiene por objeto establecer las normas sanitarias y ambientales para asegurar la protección de la salud humana y evitar la contaminación del ambiente.

En agosto entró en vigencia el Acuerdo Gubernativo 184-2023 que reforma 3 artículos de este reglamento, sin embargo, la mayoría de las normas siguen vigentes. En concreto, se deberán tomar acciones necesarias en cuanto a la clasificación de los desechos orgánicos e inorgánicos desde su generación. Esto con el fin de reducir los impactos negativos que generan los residuos sólidos a los distintos componentes del ambiente y los recursos naturales.

Este es un paso positivo para el país pues permite que se inicie la clasificación de los desechos desde casa u oficina, pues antes se dejaba solo esa tarea a quienes recolectan la basura.

Ríos de basura

Hemos visto con mucha tristeza como muchos lagos, ríos y otras fuentes de agua se han contaminado por la proliferación de la basura. Los residuos y desechos sólidos no manejados generan serios daños al agua, suelo, flora, fauna y a la atmósfera. Por ende, se altera directamente la salud de la población generando enfermedades por plagas y roedores. Esto atenta contra la vida del ser humano, ya que éste obtiene sus alimentos de la tierra, del agua y de los demás recursos naturales renovables que forman parte de la cadena alimenticia, de la red trófica y del ciclo del producto desde su producción, distribución, comercialización, hasta el consumo final.

Por lo tanto, es necesario el involucramiento de todos los habitantes del país para reemplazar aquellos hábitos que actualmente generan aproximadamente 0.5 kilogramos, es decir una libra de basura por día por persona. 

Los residuos sólidos inorgánicos que no se pueden reutilizar o reciclar se pueden incinerar. Según lo regulado en los artículos 29 y 31, el uso de estos materiales se debe controlar para que no terminen en drenajes pluviales o que la infiltración de los “jugos” de éstos desechos contaminen los mantos freáticos. Un elemento primordial para evitar esto es la impermeabilización del suelo con geomembrana u otra alternativa. 

Los residuos sólidos orgánicos se descomponen en un lapso de tiempo de aproximadamente 8 semanas y pueden servir como abonos orgánicos, aumentando la fertilidad, mejorando la textura, drenaje y la permeabilidad de los suelos. También pueden usarse como alimento de algunos ganados, para ello desde el hogar, se deben de separar estos residuos y luego trasladarlos a un  terreno agrícola, bosque o lugar adecuado para su reconversión en abono. Los residuos sólidos orgánicos pueden gestionarse con una abonera casera tal como se menciona en el artículo 27, o pueden entregarse a los encargados de la recolección municipal para que ellos gestionen el proceso de descomposición en las composteras diseñadas para ese fin.

La mayoría de los residuos sólidos inorgánicos como el papel, cartón, plástico, vidrio, residuos electrónicos, latas, chatarra y metal se pueden reutilizar y reciclar, pero inicialmente se debe de reducir su compra y su uso. La reutilización dependerá del nivel de conocimiento y de los hábitos de los usuarios desde el hogar o lugar de trabajo. En el proceso de reciclaje, los productos se agregan a su ciclo y se evita el uso excesivo de energía y agua, se reducen las emisiones y la extracción continua de materia prima.

Este Reglamento prevé multas a quienes no cumplan con lo estipulado; esto será establecido a razón de salarios mínimos no agrícolas vigentes en la fecha de imposición de la multa, según la gravedad de la infracción cometida.

Francisco Baten, es Ingeniero Ambiental con estudios en Ciencias Jurídicas y Sociales, liderazgo ambiental gubernamental, catastro, formulación de proyectos, Sistemas de Información Geográfica, experto contra el lavado de dinero y con maestría en Administración Financiera.