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Turismo comunitario para la conservación ambiental

POR JOSÉ ALEJANDRO SOSA

El turismo comunitario en sí es una estrategia para poder realizar acciones de conservación, porque estas acciones alternativas generan beneficios para los recursos naturales, para la biodiversidad y para la sostenibilidad económica de los proyectos de ecoturismo en la región. Por eso, es  importante fortalecer estas iniciativas, así como las capacidades de los grupos comunitarios organizados, municipalidades y otros grupos de interés que ejecutan proyectos de conservación, restauración y rehabilitación de ecosistemas, para que conozcan las bases y lineamientos básicos en cuanto a la gestión del turismo comunitario sostenible.

En un curso organizado por ENTREMUNDOS e impartido a personal de organizaciones sin fines de lucro, se compartió información importante sobre la caracterización del desarrollo económico y las potencialidades de la conservación, cadenas de valor y algunas técnicas de restauración de ecosistemas como el monitoreo biológico, la capacidad de carga, el manejo de desechos sólidos y el rol de la población en todos estos procesos. Esto se hizo con el objetivo de  fortalecer las capacidades técnicas de las comunidades y los grupos organizados en cuanto a la gestión del turismo comunitario responsable y sostenible, para el desarrollo evolutivo del turismo en las comunidades; y sobre todo, para la protección, restauración y preservación de los recursos naturales y  los medios de vida en las regiones. 

En el desarrollo de este curso, se conocieron algunas propuestas para generar cambios sistémicos, sostenibles y escalables para proyectos turísticos surgidos y administrados a nivel de comunidad. En este sentido, la documentación, sistematización y difusión de modelos y lecciones aprendidas fue una actividad importante para alcanzar el objetivo, que es cuidar el medio ambiente.

Por eso la importancia de que todo proyecto turístico comunitario debe conocer las potencialidades de su territorio, para así alcanzar un desarrollo económico; valorando la diversidad biológica, el ecosistema y reconociendo la necesidad de conservar estos elementos en la región. La implementación de acciones como las técnicas de monitoreo de flora y fauna, el análisis sobre el número máximo de visitantes, el análisis de cadenas de valor son aspectos que contribuyen a tener una mejor gestión, manejo y protección de un área determinada. Además, estas acciones junto con el reconocimiento de las directrices básicas para la elaboración de proyectos, permiten a las organizaciones tener más oportunidades de conectar con potenciales donantes y gestionar fondos que apoyen la sostenibilidad de su proyecto. 

Actualmente algunas organizaciones no lucrativas trabajan en conjunto con otras entidades estatales o privadas que apoyan el turismo para realizar acciones de conservación y restauración de ecosistemas en áreas priorizadas, entre estas están; el Comité de Autogestión Turística (CAT), el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), el Instituto Nacional de Bosques (INAB) y el Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT). 

Por último, se debe resaltar que todas estas acciones deben ir encaminadas a la reducción de los impactos negativos para el medio ambiente. Lo que se busca, es que sea un turismo respetuoso con el ecosistema, con un mínimo impacto sobre el entorno natural y la cultura local, sin que esto impida generar empleo e ingresos a la comunidad.

José Alejandro Sosa Cuellar es Ingeniero Agrónomo; especializado en manejo de recursos naturales y biodiversidad. Además es Regente Forestal, Instructor de Bomberos Forestales e Instructor en prevención de incendios forestales.