Sequía, Canícula y Cambio Climático en Guatemala

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Foto de portada: Efectos de la canícula de 2015 en San José del Golfo, Guatemala. Foto: CONRED

Por Paris Rivera, Climatólogo, INSIVUMEH (Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología, e Hidrología)

La sequía es un tiempo seco de larga duración en el que el agua disponible de una determinada región  se ubica por debajo de los parámetros habituales; por lo tanto, no resulta suficiente para satisfacer las necesidades de los seres humanos, los animales y las plantas. En Guatemala la sequía ha afectado principalmente a la zona semiárida del país, conocida como “Corredor Seco”, pero se cree que esta región se extenderá hacia el altiplano en los próximos años. Esto basado en los escenarios de cambio climático que el IPPC proyecta. Según el INSIVUMEH, se han producido canículas prolongadas en años de sequía y en ocasiones en años catalogados como años Niño o condiciones neutras. Entre estos años se puede mencionar la sequías de 1998, 2009 y 2014.

La canícula, o veranillo, es un fenómeno meteorológico-climático que se caracteriza por la escasez o ausencia de agua durante la época lluviosa de Guatemala, según INSIVUMEH. La canícula significa reducción en lluvias dentro de la época de lluvias, comúnmente entre 10 a 20 días en los cuales la lluvia es reducida significativamente o incluso sin lluvias. Durante esta época los vientos secos impiden el paso de la humedad y por ello aparece un calor seco más perceptible. En los últimos años estos períodos cálidos y sin lluvia han sido más prolongados. Esta nueva tendencia se le atribuye al cambio climático.

En Guatemala se presenta la sequía generalmente cuando la temperatura del océano pacifico está más cálida de lo normal, un fenómeno conocido como El Niño. Cuando hay condiciones océano-atmosféricas que favorecen a El Niño, se puede presentar sequía y a su vez una canícula extendida. Esto ocurre por el resultado de variabilidad en las condiciones climáticas mundiales que alteran el ciclo hidrológico del país y suben las temperaturas oceánicas. Se cree que el calentamiento global y cambio climático provoca eventos meteorológicos más intensos y recurrentes en Guatemala y en el mundo.

Efectos de la sequía de 2015 en San José del Golfo, Guatemala. Foto: CONRED

Efectos de la sequía de 2015 en San José del Golfo, Guatemala. Foto: CONRED

En 2014 Guatemala fue afectada por una sequía que provocó una canícula prolongada, con ausencia de lluvia de hasta 45 días según comentarios de pobladores. (Nota editorial: Según las autoridades gubernamentales se perdieron más del 70% de los cultivos de granos básicos del país, principalmente de pequeños productores, afectando directamente a más de un millón de personas y subiendo los precios de los alimentos, sobre todo en el Corredor Seco, donde el cambio climático ya había causado una pérdida masiva también en la otra fuente principal de ingresos, la cosecha de café, por medio de la roya. Todo esto agudizó “la desnutrición en niños y niñas menores de cinco años y mujeres en edad reproductiva, aumentando el riesgo de conflictividad social y familiar e incrementando flujos de migración interna y al exterior” (“Reporte de Situación No. 1 Sequía”).)

Esta sequía fue provocada por un leve calentamiento en la temperatura del océano pacifico. Este calentamiento de aproximadamente 0.6 grados arriba de lo normal se mantuvo en varios meses del año 2014. Este período de calentamiento prologando causó la sequía en Guatemala pero hay que aclarar que nunca fue considerado como un fenómeno del Niño, porque las diferencias de temperatura no sobrepasaron los limites establecidos por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

En el futuro es de esperarse que, debido al cambio climático, las sequías y las canículas en Guatemala aumenten en intensidad, severidad, extensión y duración, incrementándose la frecuencia de su ocurrencia, así como la vulnerabilidad y el impacto en la población. Guatemala no puede comparar su contribución al cambio climático con las de los países desarrollados, pero debido a su alta vulnerabilidad y poco desarrollo ambiental está sufriendo las repercusiones de esta problemática. Anudado a eso las erupciones volcánicas, la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la actividad industrial local del país, no solo contaminan nuestro entorno sino que aceleran los efectos de degradación ambiental que tendrá nuestro país debido al cambio climático.